A veces, la pasión por la astrofotografía te lleva a límites insospechados. Esta es la crónica de una madrugada épica persiguiendo al Cometa PANSTARRS (C/2025 R3), una aventura que me ha costado el resfriado del siglo pero que, viendo el resultado final, ha merecido cada tiritón.
Si te perdiste la emisión o quieres revivir cómo capturamos este increíble objeto del espacio profundo en tiempo real, te invito a seguir mi canal de YouTube (Carlos Castro Fotógrafo) y activar las notificaciones. ¡No te imaginas lo que viene!
Alhama de Granada a las 4 AM: El «Precio» del Astrofotógrafo
La noche prometía ser perfecta: cielos despejados y una ubicación estratégica en las montañas de Alhama de Granada, lejos de la contaminación lumínica de la costa. Sin embargo, nadie me advirtió del frío polar que nos esperaba a 900 metros de altitud.
Mientras la Axarquía malagueña disfrutaba de temperaturas suaves, nosotros estábamos a solo 5 grados. Configurar todo el equipo —el telescopio inteligente Seestar S50, la DJI Power 500 y el portátil con OBS para el directo— a oscuras y con las manos congeladas fue el primer gran reto. Cada minuto contaba antes de que las primeras luces del amanecer cayeran sobre el horizonte este, cegándonos el objetivo.
La lucha a contrarreloj fue real. Si quieres ver cómo mantuvimos la calma (y la sensibilidad en los dedos) mientras montábamos la emisión, no te pierdas el directo resubido completo.
El Resultado Final: PANSTARRS C/2025 R3 en Todo su Esplendor
Tras una hora de emisión en YouTube y TikTok simultáneo, donde compartimos el nerviosismo y la emoción con todos vosotros, finalmente el Seestar S50 logró «live stackear» (apilar en vivo) suficientes capturas.
El resultado es esta barbaridad de imagen que veis abajo. El Cometa PANSTARRS C/2025 R3 se muestra con una coma verdosa intensísima y, lo más espectacular, una cola de polvo y gas perfectamente definida y sutil cruzando el campo estelar. ¡Una auténtica joya del sistema solar capturada a contrarreloj!

Conclusiones de una Madrugada para el Recuerdo
Sí, estoy resfriado. Sí, me temblaba la voz del frío durante el directo. Pero ver esa coma verde surgir en la pantalla en tiempo real es una recompensa que solo los astrofotógrafos entendemos. Mereció la pena cada segundo de congelación.
La astrofotografía es esto: planificación, superación y una pizca de locura para capturar lo invisible.
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